¡CORRE Y BUSCA UN ESPEJO!

¿Te has visto la cara? ¡Corre y busca un espejo y mírate por favor!
Si lo que ves se parece a lo mal que te sientes por dentro y por fuera, es hora de activar tu sistema inmunológico psicológico y comenzar el nado contra corriente.
Toma el mando de tu mente y ríe, sé valiente, por ti y por los seres que amas que al verte la cara, los conviertes en rehenes de tu dolor. ¡Libérate para que ellos te sigan!
Cambia la cara aunque te sientas rota por dentro, ríe aunque lo único que te provoque sea llorar.
Al principio te vas a sentir rara, con el pasar de los días esta práctica mecánica comenzará a surtir efecto,  tu mente y cuerpo  van a alinearse con esa nueva expresión de tu rostro que la harás constante y de forma consciente.
Suena loco, lo sé, se llama programación neurolingüistica (pnl).  Así me parecía todo lo que estudiaba para aplicarlo en mí, al principio salir del espiral del mal humor y mis malas caras, fue un verdadero desafío.
Al igual que tú,  me he dejado llevar por la corriente de la desdicha y la amargura. Ver mi cuerpo hacerse nada a los 24 años, después de haber sido modelo y apasionada del ejercicio físico, fue de los momentos más devastadores de mi vida.
Un día comencé a percibir un cambio ¡La vida también me sonreía! Mi cuerpo comenzó a reaccionar y yo me abrazaba de él, mientras le agradecía por lo que aún tenía.
Desde ese día, hasta hoy, dejé de llorar por lo que había perdido físicamente y seguiría perdiendo.
Generé en mí  un ímpetu insospechado; quise levantarme, recoger mis pedazos e iniciar cuanto antes la reconstrucción de mi vida, contra viento y marea si fuese necesario.
¡Por amor a mí y a mi única hija!
Te quiero mujer valiente.